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Sarcoma de tejidos blandos

El sarcoma de tejidos blandos, es un tumor maligno que se desarrolla en los tejidos blandos del cuerpo, como son los músculos, la grasa, el tejido fibroso, los vasos sanguíneos, vasos linfáticos, los nervios u otros tejidos alrededor de las coyunturas. Se pueden formar en cualquier parte del cuerpo, aunque la mayoría se desarrollan en brazos o piernas (el 60%) y el resto en el tronco (20%), cabeza y alrededores del cuello (10%), órganos internos, abdomen (15%). Raramente causan dolor, hinchazón u otros síntomas.

El sarcoma de tejidos blandos es una enfermedad rara; representan menos del 1 por ciento de todos los nuevos casos de cáncer. Sarcoma es el término que se usa para referir este tipo de cáncer sobre estos tejidos. Existen alrededor de 50 tipos de sarcoma:
  • Tumores de tejido graso (liposarcoma)
  • Tumores de tejido muscular (Leiomiosarcoma, rabdomiosarcomas)
  • Tumores de tejido nervioso periférico (neurofibroma, neurinoma, sarcoma neurogênico)
  • Tumores de tejidos de coyuntura (sarcoma synovial)
  • Tumores de vasos sanguíneos y linfáticos (hemangioendotelioma, hemangiosarcoma, angiosarcomas, linfangiosarcomas)
  • Tumores de tejido fibroso (fibrosarcoma, dermatofibrosarcoma protuberans, histiocitoma fibroso)
  • Tumores de tejidos de tipología incierta (mesenchymoma maligno, sarcoma alveolar de partes blandas, sarcoma epitelioide, sarcoma celulas claras, tumor desmoplásico celulas pequeñas)
  • Otros tipos de Sarcoma
Factores de Riesgo

Factor de riesgo es todo aquello que incrementa las posibilidades de desarrollar una enfermedad como el cáncer. Los factores de riesgo pueden estar relacionados con el estilo de vida, el medioambiente o la herencia genética. Cada cáncer puede tener unos determinados factores de riesgo: la fuerte exposición a los rayos solares es un factor para el desarrollo de cáncer de piel, y fumar lo es para el desarrollo de cáncer de pulmón, laringe, boca, garganta, esófago y otros órganos.

Los expertos han encontrado varios factores de riesgo que hacen que una persona sea más propensa a desarrollar sarcomas de tejidos blandos:
  • Radiación Ionizante: es causa de menos del 5% de los sarcomas. Normalmente se deriva de la exposición continua a radiaciones administradas como tratamiento de otros tumores. El tiempo que tarda en diagnosticarse llega hasta los 10 años desde la exposición a la radiación.
  • Radioterapia: estas técnicas han mejorado considerablemente las últimas décadas. Los tratamientos son ahora más precisos y exactos en las dosis de cada persona. Estos avances han reducido el número de cánceres derivados de estas ténicas.
  • Trastornos hereditarios: ciertas condiciones heredables aumentan el riesgo de la persona a desarrollar sarcomas de tejidos blandos. En concreto los neurofibromas, el síndrome Gardner, el síndrome Li-Fraumeni o el retinoblastoma.
  • Daños en el sistema linfático: en determinadas partes del cuerpo donde los nódulos linfáticos se han extraído con cirugía o han sido dañados por radioterapia, los linfosarcomas pueden desarrollarse como una complicación de carácter raro.
  • Heridas: una herida no es factor de riesgo para el desarrollo de sarcomas. No obstante, ha sido motivo de confusiones en el pasado. Una de las razones para ello es que una herida puede producir una hinchazón que puede parecerse a la de un tumor, pero no lo es. También el dolor de una herida dirige a la persona a prestar más atención sobre la zona afectada, aumentando de esta forma las posibilidades de descubrimiento de un sarcoma en el caso de que se halla desarrollado anteriormente.
Investigación reciente

Está demostrado que alguno de los factores de riesgo afectan a al ADN de las células en los tejidos blandos, y algunos modificaciones de ADN pueden causar que las células sanas se vuelva cancerígenas.

Los protooncogenes son genes que promueven la división de las células. Existen otro tipo de genes que ralentizan la división de la célula o provocan su muerte en el momento adecuado. Éstos son los denominados genes supresores de tumores. Las mutaciones de ADN pueden activar los protooncogenes o disminuir los genes supresores de tumores.

Las mutaciones heredadas son factores de alto riesgo para el desarrollo de cáncer de pecho, colon, riñón, ojos y otros. En alguno de ellos es también aumenta el riesgo de desarrollar sarcomas de tejidos blandos.
La única forma de prevenir la aparición de este tipo de sarcomas es evitar la exposición a factores de riesgo siempre que sea posible. No obstante, la mayoría de los sarcomas aparecen en personas con factores de riesgo desconocidos, por lo que no es posible preveer la mayoría de los casos.